-Por cierto qué bonito vestido.
-Muchas gracias, señorita.
Era cierto, mi vestido era muy bonito, me le quedé mirando por unos segundos antes de hablarle.
-Su vestido también es bonito, más bien es sexy, le luce muy bien.
-Gracias, aunque me sorprende que usted diga eso.
-¿Por qué?
-Pues...
Las mujeres no suelen admitir delante de otra chica, que luce sexy.
-Entiendo, bueno...
Yo sí, porque es verdad, usted luce muy sexy en ese vestido, aunque supongo que debe estar acostumbrada a ese t