-Estoy cansado gordita, ja ja ja me explotaste.
-...
-Ja ja ja.
Te pusiste roja mi amor.
-Es tu culpa Adam...
-Ja ja ja.
Me encanta que te pongas así.
Que seas atrevida y tímida al mismo tiempo.
Emma se mordió el labio y me miró apenada.
-¿Estás muy cansado?
-Un poco, sí, pero no es tu culpa Emma, ya venía cansado, han sido días muy ocupados en el trabajo, hasta mi asistente que parece que nunca trabaja, se ha quedado hasta tarde y luce terrible, te lo presentaré pronto, tú le agradas