Nath y yo pasamos un rato agradable, mientras yo le contaba algunas cosas sobre mí, como que tenía una pastelería, sobre lo cercanas que éramos Amme y yo y un poco sobre su matrimonio, me sorprendió la confianza que depositaba en mi, yo no soy una persona que revela los secretos de otros, aún así, había cosas que me quedaba para mí y a veces dejaba que la gente especulara porque no tenía la obligación de explicar y aclarar nada sobre mi vida, Nath era diferente.
-Cuéntame Emma...
¿Cómo se conocieron Adam y tú?
-Bueno, no fue algo especial, nuestras familias ya se conocían, así que nos reunimos para cenar un día y ahí fuimos presentados.
-Ya veo.
Lucían muy enamorados en la fiesta de compromiso, me alegra por ustedes, cuando yo me casé no estaba así de enamorada...
Sus ojos se humedecieron.
-¿Ah no?
-No...
Yo ya estaba con alguien cuando mi familia me obligó a dejarlo por no ser adecuado.
-¿Cuál era el problema?
¿Su estatus?
-Ay...
Nath suspiró con pesar, podía ver que aún