Para mí mala suerte, el efecto de la droga aún no había terminado, no por completo pero tampoco se sentía con la misma intensidad que antes, sin embargo, el efecto del medicamento había terminado, tal vez por eso sentía los efectos de la droga otra vez.
Me quité la ropa interior, que era lo único con lo que había dormido y entré en la tina de baño.
El agua estaba más que tibia.
Me recosté y cerré los ojos.
Un ruido suave me hizo abrir los ojos y la vi, frente a mí, entrando en la tina, se qui