Subí a mi habitación a seguir arreglándome, mi sastre había confeccionado para mí un esmoquin negro perfectamente elegante y acorde al evento.
Me paré frente al espejo y me acomodé el moño.
Debo decir que si no me gustara Emma, me enamoraría de mi mismo, no sólo soy guapo, soy hermoso.
Ja ja ja ja.
Espero que James se dé prisa.
Me arreglé el cabello, me puse loción y me puse a practicar frente al espejo un par de frases para cuando viera a Emma frente a todos, tenía que parecer que estaba e