Cap. 866: **El quinto es el bueno: Un rostro desfigurado para Caleb**
La fuerza con la que apretaba mi pierna era mayor.
-¡Oye!
Intenté a gritarle al hombre que me había ofrecido subir, pero el muy malnacido se reía desde lejos. No iba a ayudarme, pero claro, si no era más que una zorra bailando para él.
-¡Suéltame, ayuda!
-Ven a casa conmigo, te haré gritar mi nombre...
-El único nombre que vas a gritar será el de tu abogado por propasarte imbécil.
¡PUM, PAZ, PAZ!
-¡Aaah!
-¡Aaaah!
¡PUM, PUM!
-¡Aaaaah! ¡Imbécil!
Tanto el animal como yo gritamos al ver que aque