Capítulo 918: Uno de sus especiales
-Aléjate Arthemis, ya te he tenido demasiada consideración por ser mi hija.
-No... Ella no.
Mi compañero balbuceaba.
-Ella no, ella no es tu...
-¡Señor!
Alguien entró alarmado, le dijo algo en el oído y eso lo detuvo de volarle lo demás a aquel hombre.
-Ay... Háganse cargo. ¿Acaso necesitan mi permiso?
-Sí, señor.
Los escuché marcharse.
-Debo reconocer que aún te quedan contactos, sin embargo, no es suficiente, igual morirás, ambos lo harán, maldigo la hora e