Amelia también comenzó a mirar alrededor.
—Papá no vino a desayunar con nosotras.
Abigail asintió.
—Es extraño.
Marcia sonrió intentando restarle importancia.
—Seguramente tuvo mucho trabajo y esta cansado.
Las niñas aceptaron aquella explicación.
Pero Helen no estaba tan convencida.
Recordó