Mundo ficciónIniciar sesiónLas manos de Hafid recorrían con delicadeza mi cuerpo, haciéndome temblar con cada toque, el calor expandiéndose por mi cuerpo y mi mente repitiéndome que todo estaba bien, es mi esposo quien me acaricia, son sus labios los que me besan, ¿Cómo podría pensar él que resistiría ser robada y esperar porque me rescate? No lo soportaría, jamás dejaría que otro hombre me tocara como lo hace él.
—







