Mundo ficciónIniciar sesiónLeila clavo sus ojos color caramelo en los azules de Selim y sonrió dulcemente, quitándole el aliento al custodio. Esta joven de casi 19 años ya sabía muy bien lo que pasaría si no ponía de una vez por todas en su lugar al hombre, que, aunque era apuesto, ella no lo veía de otra forma más que como un amigo, Leila sabía que debía ser firme, pero a la vez tenía que ser considerada, este hombre estaría dispuesto







