Mundo de ficçãoIniciar sessãoNo hice ningunas preguntas, típico de mi, me sentía como un completo estupido, un tonto y demasiado, realmente demasiado herido. Tenía aquella sensación que subía desde mi estomago y se plantaba en mi pecho, haciendo un hoyo en mi, se dividía y ponía aquel nudo en mi garganta, evitándome hablar, llorar o gritar. ¿Qué diablos iba hacer si ni si quiera podía desahogarme? Había ido a su casa, según las instrucciones de ella, tenia su pasaporte, un







