Cada vez que cambiaba mi vestuario las chicas daban sus opiniones al respecto, también las pille tomando fotografía que estaba segura terminaría en I*******m o F******k o alguna de esas redes sociales a las que Lau era tan aficionada.
Aun llevaba el ultimo vestido que me había probado cuando la puerta de la sala en que nos encontrábamos se abrió, dejando pasar a un hombre de cabello gris gracias a las canas y un elegante traje color terracota.
– Señoritas, muy buenas tardes
– Cristopher – l