El hombre débil se vuelve fuerte cuando no tiene nada, porque sólo entonces puede sentir la locura de la desesperación (La compañía blanca, Arthur Conan Doyle)
Pasó más tiempo desmayada por la extenuación y la falta de cansancio por parte de su esposo que lo único y último que recuerda es su cerebro apagarse en el último round.
(...)
Miró el cuchillo empapado de un líquido rojo, espeso, oscuro y con un olor increíblemente fuerte.
El suelo se llenó del mismo líquido asqueroso, haciendo que sus c