Él asintió despacio, sin interrumpirme.
—Entonces hagámoslo así —dijo simplemente—. Cuando tú digas. Cuando los dos estemos seguros de que es el momento. No hay fecha límite.
Tragué saliva.
—¿Y si te digo que quiero que sea pronto? ¿Que no quiero esperar meses? Solo… quiero saber cómo es. Contigo.
S