Miré a Sebastián sin querer. Él dio un paso adelante.
—Yo —dijo, simple y directo—. Me encargo.
El médico asintió sin más preguntas, firmó el alta y se fue. Mis padres se miraron entre sí, y vi cómo mi papá apretaba la mandíbula, pero no dijo nada.
Cuando nos quedamos solos otra vez, el aire se sint