Capítulo 38. Algunas verdades y otros descubrimientos.
―¿Qué haré yo para solucionarlo? ―preguntó Ava con incredulidad, estaba asombrada por la arrogancia de ese hombre. ―. Absolutamente nada, eres tú el que debe dar explicaciones...
―Te la acabo de dar ―respondió encogiéndose de hombros, sabía que la estaba provocando, pero quería darle a entender que no se conformaría con menos que su confianza ciega.
―No, solo me has traído un papel que puede ser falso, me has dicho que te alguien te drogó y nada más, necesito explicaciones, acciones de lo que