El abogado les puso el papel del divorcio encima en la mesa y Mariano cogió el bolígrafo entre sus dedos. Carina tenía ganas de llorar, se iban a divorciar.
Mariano miró el documento unos segundos y firmó, le pasó el documento a Carina y ella con dignidad hizo lo mismo. El abogado cogió el papel y suspiró.
—En una semana estarán divorciados. — el matrimonio asintieron. —Ya no hay marcha atrás.
—Perfecto, esperaremos su llamada. — el abogado se levantó y estrechó su mano con el del italiano.
El