El suave viento de la mañana no ayudaba a Vetta a sentirse bien. Nada podía aliviarla.
Ayer fue un desastre. No solo había dormido con un dolor gigantesco que provenía de su cuerpo, sino que también había dormido con la certeza de que Danika ya no iba a ser ejecutada... de que pasaría la noche en los aposentos del Rey.
¿Por qué nunca nada sale como debería? ¿Por qué siempre le pasa lo mismo?
Al principio, todo va bien. Luego, de repente, todo se arruina.
Cuando azotó a Danika, estaba