Callan y Kamara siguieron besándose hasta que llegaron a su habitación, y él la bajó suavemente. Su boca se acercó a la de ella, sus manos se alzaron hasta su cabeza y la inclinaron ligeramente, y luego volvió a sellar sus labios sobre los de ella.
Le sujetó el rostro, le metió la lengua entre los labios y empezó a besarla con una fuerza devastadora. Su lengua giraba alrededor de la de ella, salía, lamía sobre su labio inferior, sus dientes la rozaban suavemente.
Kamara se entregó a él, quer