“Gracias por salvarme la vida, Anarieveta”. Declan dijo contra su cabello.
“Gracias po-por mantenerte con vida”. Vetta lloró: “No tienes idea de có-cómo... cómo me-me ayudaste en este momento”.
Continuó: “Todos estos años, recordaba nuestro tiempo en esa jaula... y mis últimos momentos. Sentía tanto odio hacia ti”, admitió. “Mis recuerdos estaban todos mezclados. Recuerdo una traición de una mujer que recibió castigos para el Rey. Recuerdo que la mujer me apuñaló”.
Declan se apartó y la mi