"No estás lista para esto, ¿verdad?".
Le sorprendió que lo preguntara. Ella sabe que ellos nunca preguntan ni se preocupan. Durante las reuniones de las princesas, se hablan y hacen confidencias, y las casadas les cuentan algunos secretos del lecho matrimonial.
No les importa si lo quieres o no; además, nunca es agradable. Solo te acuestas y lo aceptas para hacer un bebé.
"No... No estoy preparada". Casi añadió que él debería continuar con ello, porque ella podría no estar lista nunca.
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