Ese fue el día en que juró que algún día tendría a la princesa como esclava.
"Oh... más frío...". Parecía triste y somnolienta. Su voz lo sacó del recuerdo amargo.
"¿Tienes frío?". Gruñó con voz dura.
"Tus ojos... se pusieron más fríos...". Ella tragó: "... llenos de tanto odio".
No puede soportar mirarla a la cara por mucho tiempo porque no importa cuánto lo intente... aún la veía. La hija de Cone. "Yo te odio, Danika".
Sus labios se crisparon y parpadeó muy lentamente. "Lo sé... Mi R