Danika escuchó al Rey Lucien tragar. "Necesito...".
"Lo que sea que necesites... Tómame... Toma lo que necesites...", ella susurró, acariciando su hombro mientras sus manos temblaban.
"No entiendo qué me haces...". Él dejó de hablar, confundido y enojado al mismo tiempo.
Luego, se deslizó un poco hacia abajo, inclinó la cabeza y metió el pezón rosado en su boca.
Al mismo momento, le separó las piernas ampliamente y empujó fuerte dentro de ella hasta el fondo.
Danika gritó ante el m