Lentamente, Lucien empezó a tomar conciencia. La oscuridad de la noche había desaparecido del dormitorio, reemplazada por la luz del día.
Había dormido toda la noche y había dormido sin pesadillas. De nuevo.
Sus ojos encontraron a Danika que dormía a su lado, su frente dejó de fruncir el ceño. Es ella.
No es una medicina que Baski podría haber hecho, o las técnicas sexuales de Vetta o escribir pergaminos hasta que estaba al borde del agotamiento. Era ella. Es Danika.
Lucien no sabe có