Danika estaba durmiendo pero sabía el momento exacto en que ya no estaba sola. Ella había cerrado su puerta, y solo una persona tiene la llave para abrir su cerradura.
Sus ojos se abrieron de golpe y miró hacia la puerta. Lucien estaba allí, con el rostro tan frío e ilegible como siempre.
Danika sintió algo diferente en ese momento. Un escalofrío le recorrió la espalda. El odio que siente por ella está de vuelta en sus ojos. No es que haya disminuido alguna vez, sino que permanecía.
"Lev