Capítulo 26. Corazón roto.
Justin no se dejó intimidar por el amenazante tono de Brown y mantuvo su postura con valentía.
—No hay problema, Brown. Estoy en este lugar para cuidar al perro, no para causar problemas. Y si piensas que alimentar y dar de beber a un animal es un delito, entonces quizás deberías reconsiderar tus valores morales.
Brown frunció el ceño y avanzó hacia Justin, intentando intimidarlo con su presencia.
—No me importan tus valores morales, jardinero. Lo único que me importa es cumplir con las órde