Capítulo 24. Que empiece la función.
Emma sintió que su corazón se disparaba, y sin pensarlo corrió hacia Justin y lo abrazó y dejó salir a través de los sollozos de alegría y alivio el hecho de no haberlo perdido.
Le tomó el rostro y comenzó a besarlo por todos lados mientras él sonreía complacido, le revisó el cuerpo, y vio que cargaba un uniforme militar, pero al ver que estaba ileso suspiró aliviada.
—Gracias al cielo que estás bien… si te pasaba algo no lo soportaría.
—Mi niña tonta, ¿Por qué me dijiste esas cosas tan feas