Capítulo 22. Muerto no le sirves.
Emma cerró la llave de la ducha, justo en ese momento escuchó un estornudo y frunció el ceño, sintió un escalofrío recorrer su columna vertebral, tenía la sensación de que algo andaba muy mal.
Tomó la bata para cubrirse y salió del baño, miró hacia la puerta, caminó hacia su cama, vio que el morral estaba en una posición distinta a como lo había dejado, buscó su celular y no estaba en el bolsillo donde lo había dejado, alzó el bolso y allí lo vio en la cama.
—Yo no lo dejé aquí… mi padre ent