14. Mi celda
Martha
Aún me costaba creer que estaba me estaba pasando.
Dos días habían transcurrido desde el veredicto del juez, pocas veces comía y no hablemos de dormir, tenía constantes pesadillas extrañas en donde Miguel siempre quería decirme algo y yo no lograba escuchar que era.
Tal vez mi amor quería comunicarse conmigo desde el más allá o de donde quiera que esté o como quiera que se llame y yo no podía escuchar lo que tenía para decirme. Era más lo que lloraba en los rincones de la prisión que lo