Capítulo 11.
Ya en la habitación…
Lore se mantiene caminando de un lado a otro.
Sus manos y sus pies se sienten helados, congelados como si estuvieran sobre barras de hielo.
El suspiro de Damián tratando de contener el control se escucha como un único ruido en el ambiente.
— Dime ¿qué pasó para que llegaras en esa condición? — cuestiona Damián apuntando a su vestido rasgado.
Ella comienza a negar con la cabeza.
— No, no es necesario que lo sepas sólo…
Ella se gira y lo mira a los ojos.
— Felicidades, Damiá