Capítulo 111.
* * Villa Pacheco * *
La puerta se abre.
La puerta de la oficina se abre y Mario de la Costa entra para jadear con lo que se encuentra.
En ese momento León estaba en la silla del escritorio cubriendo su enorme y duro miembro con la mesa del escritorio.
León había corrido en dirección de los ventanales para abrirlos.
— Por lo visto creo que estás demasiado ocupado. Tal vez debería...
— No, no, no. Tranquilo señor de la Costa. No se preocupe.
El corazón de León está a punto de explota.
“Jamás hab