Mundo ficciónIniciar sesiónLa mano de Scarlet se detuvo sobre el cerrojo de la puerta de su casa sin poner la contraseña. Temblaba por dentro, pero mantenía un control fuerte de su cuerpo para no mostrarlo. Entonces una mano se posó sobre la suya y un aliento caliente acarició su oído.
-Acaso no piensa abrir. Has estado así por más de un minuto y no tengo intenciones de quedarme perdiendo el tiempo aquí afuera. Tengo cosas más productivas que hacer.
Scarlet cerró los ojos y respiró profundo. Debía aguantar.







