-Si tiene helado de sándwich compremos uno, amor ¿se puede?- Pregunta Jesús recordando su infancia. -Era su helado favorito cuando estaba más joven.-
-Recuerdo que también me gustaban pero ahora quiero barquillones. Ya después comeré uno más adelante.- Lo abre y comienza a comerlo, al mismo tiempo que sigue caminando y sonríe al ver a varios niños jugar en un parque. -Este lugar es realmente agradable.-
-Yo sabía que te gustaría, amor. ¿Vamos a la piscina? Acá está el flotador de María Angélic