Le da su espacio para que pueda besar su ser, al mismo tiempo que ella baja su mano y lo va tocando lentamente para estimularlo; aunque ya lo sentía bastante duro.
-Ohhh, ¿te gusta? Puedo seguir haciéndolo para ti. Pero soy todo tuyo y haré lo que tú me pidas.-
-Me gusta que… Seas directo pero suave.- Sonríe y aprovechando que su cuerpo no pesaba nada en la piscina, usa sus piernas para sujetar la cintura de su esposo, frotando su entrada con su mástil. Lo bueno de hacer esto aquí, es que el ag