-Ok, le mandaré mensajes al llegar a casa y así estará libre cuando los lea.- Sonríe mientras se coloca el cinturón como su papá le había enseñado y deja a su osito en su regazo.
-¿Te trajiste tu oso? No me había percatado de eso.-
Jesús se encarga de conducir camino a casa y cuando llegan le pide el favor a María Angélica que se quite la ropa de una vez para entrar a la ducha y que esté más fresca. -¿Terminaste toda tu tarea o necesitas ayuda con algo más, amor?-
-¿Me explicas las divisiones