—Kieran —murmuró Kian con el corazón apretado.
Conocía aquel rugido de su cachorro por los entrenamientos.
Enseguida todos los presentes salieron de la fiesta para ver lo que pasaba en el exterior.
“Nathan. Llévense a Devanie a su habitación y protéjanla. No la pierdan de vista.”
Gruñó por el link Kian y al ver que Brent y un par de macho hacían lo mismo entendió que Dana también había ordenado a sus hombres resguardar a su cachorra.
MINUTOS ANTES
—Quítate de encima, ya me calmé —gruñó la loba e