Punto de vista de Laila
Ser enemigo de un Alfa no era una etiqueta conveniente.
—Tu actitud es atroz —dijo Jason—. Te comportas como una cachorra malcriada en lugar de una profesional exitosa.
Sheila abrió la boca, pero no emitió ningún sonido.
—Faltarle el respeto a tu colega es también faltarme el respeto a mí —afirmó.
—Y a nosotros —añadió uno de los empresarios.
—No trabajaremos con alguien como tú. Jamás —sentenció otro.
Todos los demás estuvieron de acuerdo.
—Puedo explicarlo —se excusó S