Punto de vista de Laila
Anhelaba todo aquello con el corazón, experiencias de las que solo había leído en libros o visto en películas.
—Lamento haberte hecho sentir que no eras bienvenida, Laila —dijo Richard—. Perteneces aquí.
—Gracias —dije—. ¿Jason también?
La sonrisa de Richard se tensó por un instante.
—Si ese es tu deseo...
—Lo es.
—Entonces, sí. Él también —aceptó Richard—. Tenemos mucho de qué hablar para ponernos al día. Debo hablarte de tus padres. Son unos héroes, ¿sabes? Y... necesi