Punto de vista de Laila
A la mañana siguiente, de pie en el tribunal, me sorprendió que el juez anunciara que se habían retirado todos los cargos en mi contra. A mi lado, Waters parecía muy aliviado.
—Gracias, juez —dijo, y luego me dio un leve codazo.
—Gracias, juez —repetí.
El magistrado parecía insatisfecho con el giro de los acontecimientos, pero aparte de fruncir el ceño y lanzarme una mirada fulminante al salir, el asunto no pasó a mayores.
Después, mientras todos en la sala comenzaban a