Punto de vista de Camila
La habitación le pareció demasiado pequeña después de que se fuera.
Me quedé allí solo, mirando la puerta por la que Alejandro acababa de entrar, pero mi corazón latía rápido y mis manos temblaban, aunque no sabía si era por la rabia o por miedo.
Todavía podía sentir lo cerca que estaba de mí y el sonido de su voz cerca de mi oído. La forma en que sus ojos me miraban como si pudieran ver cada secreto que intentaba ocultar.
Odiaba que me afectara a mí y a esa parte de m