Mundo ficciónIniciar sesión-¡Quítale las manos de encima! – grito Abigail, que estaba dispuesta a alejar a ese hombre su hermana, sin embargo Roy la detuvo antes de que ella pudiera dar un paso más.
-Déjamelo a mi – sentencio.
El mastodonte fue con toda calma hasta la cama, en donde el hombre ya se estaba incorporando, y entonces sin decirle nada, sin derramar ni una sola gota de sudor, le pego un puñetazo que encajo en toda su mandíbula.
-¡







