Mundo ficciónIniciar sesión—Ya yo le dije a mi tía que estoy bastante ocupado —objetó Alejandro con tono aburrido—. Además, estoy seguro que las dos me van a comer vivo y después le contarán todo a mi mamá.
—Yo puedo llevar a Rousse a su casa —intervino Carlos con una ligera sonrisa en su rostro.
Por alguna razón, aquella idea no pareció gustarle nadita a Alejandro, porque le envió una mirada asesina a su amigo. A







