Mundo ficciónIniciar sesiónLas lágrimas se deslizaron a borbotones por mis mejillas. Mis piernas temblaban congeladas por el miedo.
Alex soltó el agarre de su cuello mientras besaba mi mejilla derecha.
Inhalé profundo y vi que eso a él, por alguna razón, pareció extrañarle. Me miró fijamente y yo chillé del miedo.
—Por favor, te lo ruego, no me hagas daño —supliqué.
Alex se alejó un poco de







