83. Debe ser un error
83
Zaira
—No, no, no… Eso debe ser un error —balbuceé, sintiendo cómo el calor subía a mis mejillas y mi garganta se cerraba.
Pero antes de que pudiera decir algo más, una voz a mis espaldas me paralizó.
—No es un error —hablan a mi espalda.
Me giré de golpe, demasiado rápido, y tropecé con mis propios pies. Estaba a punto de caer cuando un par de brazos fuertes me atraparon con facilidad.
Gabriel.
Mi corazón latió con fuerza al verlo, su mirada fija en mí con una intensidad que no había