68. Teléfono apagado
68
Gabriel
Desperté en un lugar frío, con un techo blanco que parecía demasiado brillante para mi dolor de cabeza. Mi mente aún daba vueltas, y por un momento no lograba concentrarme.
—Despertó —dijo una voz femenina cerca de mí.
Giré la cabeza con esfuerzo y vi a Camila Rexton de pie junto a mi cama.
—¿Qué haces aquí? —pregunté de mala gana, volviendo a recostarme contra la almohada.
—Estaba visitando a tu madre hoy, y cuando me iba te vi llegar en la ambulancia —explicó como si eso tuvie