Pasaron dos días en los que él no volvió a casa, y nosotros aquí no podíamos salir, el ambiente estaba tenso, de mi habitación no salí para nada a menos que fuera estrictamente necesario.
Josh había venido a dar noticias y decía que todo estaba bien, pero cómo podríamos estar seguros nadie aquí dentro había podido verlo.
Mirna me traía de comer, intentaba hablar conmigo pero yo solo me la pasaba mirando fuera de la ventana, acariciando mi vientre y pensando en cómo lo enfrentaría, estaría moles