Amaliet agradeció y se levantó de la silla huyendo a toda prisa del lugar cerró la puerta y se recostó en la pared colocando una mano sobre su pecho suspirando aliviada se había prometido mantenerse lejos de Raphael pero siempre terminaban involucrado en alguna extraña situación era como si el destino se burlara de ella colocándoselo en el camino, Amaliet cerró los ojos y conto hasta diez en un intento de volver a retomar la calma que había perdido hace un momento, cuando se sintió más calmada