—¿Cómo amaneció mi angel?
Verla despertar a mi lado, restregándose los ojos, con su cabello revuelto, me parecía un sueño y a la vez la veía tan tierna que no cavia en mi cuerpo la felicidad, era algo con lo que nunca soñé y Angeles me lo dio sin imaginar lo importante que sería para mí, ella era mi lugar seguro, mi hogar
—No soy un angel Columbus, soy una simple omega de la más baja categoría, no soy nada especial
—Eso piensas tú, yo por el contrario diría que eres la omega más especial que he