Lisa
Me despierto por unos gritos.
Ya me imagino quién puede ser: Héctor.
- Tengo la intención de verla, no importa lo que me digan.
- No está muy bien, es mejor que regreses en otro momento.
Él abre la puerta y se detiene en seco al verme acostada envuelta en las sábanas.
Se acerca a mí y se sienta a mi lado. Levanto la vista para mirarlo:
- Te dije que no me sentía bien.
- Quería asegurarme. ¡Estás muy pálida! ¿Qué tienes?
- ¡No lo sé! Debe ser una indigestión.
Se vuelve hacia Joanna, que tod