Tara
Él avanza dentro del ascensor. ¡Es tan alto! Dios... lo quiero... y esta belleza que quita el aliento. Pero, no, no es solo por su belleza que me falta el aire, no, es por su mirada que quiere asesinarme. Esa mirada de pura muerte. Me supera con su altura, me tiende la mano para que le entregue su teléfono.
- Dámelo.
Toco mi escote mirándolo... sus ojos se ven atraídos por mi gesto, él sumerge su mirada en mi escote. En un instante, creí ver deseo, pero fue tan rápido que pensé que había s